JUNG Y LA PIEDRA PARLANTE EN BOLLINGEN
Después del fallecimiento de su madre, en 1922, Jung adquirió una parcela de tierra entre las montañas y las tranquilas aguas del Obersee, una cuenca del lago Zurich, distante 40 kilómetros de su casa de Küsnacht (cantón de Zurich). En ese bellísimo lugar, Jung edificó una rústica pero sólida vivienda que no tenía electricidad, ni calefacción central, ni teléfono, ni agua corriente; y que sólo contaba con agua de pozo y con una cocina a leña. En ese refugio austero y en comunión con la naturaleza, Jung escribió gran parte de su obra, que incluye además pinturas murales y esculturas. Y trabajó la piedra...





















