martes 14 de julio de 2009

LA MESA DEL MAESTRO


MUMONKAN TO KUBI KIRI
LA BARRERA SIN PUERTAS Y LA CABEZA CORTADA


HISTORIAS ZEN PARA ACABAR DE UNA VEZ POR TODAS CON LAS HISTORIAS ZEN



" Decimos " soy pesimista " o " estoy sin blanca " o quizá " soy sueco " o " irlandés ", " hetero o gay " decimos...
¿ Alguien puede decirme que es esto ? " Y señaló bajando la vista.
" Una mesa " respondió una voz " Las cosas son dinámicas y vivas, mientras que nuestros conceptos son estáticos y pobres. Vemos la mesa; tenemos la impresión de que la mesa-en-sí y el concepto de mesa que está en nuestro espíritu son idénticos. En realidad, lo que nosotros consideramos mesa no es más que nuestro concepto de mesa, mientras que la mesa-en sí es otra cosa muy distinta. Veamos: Es de madera, lacada en negro, de unos veinte centímetros de alta y es vieja, etc...Y eso forma en nosotros el concepto de mesa. Pero un físico nuclear nos diría, por ejemplo, que la mesa no es un pedazo de madera estática, que está constituida por una multitud de átomos cuyos electrones se mueven como un enjambre de abejas; y que si pudiésemos colocar estos átomos, unos al lado de otros, tendríamos una masa de materia menor que un dedo. Si fuerais anticuarios también podríais describir el valor adquirido de este objeto, alrededor de un millón de yenes. Si fuerais Van Gogh intentaríais describir su alma mezclando colores al óleo sobre una tela. ¿ Dónde en todas estas descripciones está la verdadera esencia de la mesa ? ¿ Nos hemos acercado siquiera a una descripción atinada de la mesa ?
Esta mesa, en su realidad, siempre está en transformación, está ligada a otras cosas que podríamos llamar " no-mesa " y depende de ellas de manera tan estrecha que si se le quitara todo lo que es " no-mesa " no existiría. El bosque, el árbol, la sierra, el martillo, el carpintero, por ejemplo, son parte de esta " no-mesa " Y aún hay otros elementos: los padres del carpintero, el pan que comen, el herrero que fabricó el martillo, etc
Si sabemos mirar la mesa en relación con todas la " no-mesas " veremos en ella toda clase de presencias. Podremos decir que la existencia de esta mesa acarrea, o demuestra, la existencia de lo que es " no-mesa ", es decir del universo entero "
Entonces la katana que había depositado con mucho cuidado a su lado, en el suelo, centelleó fuera de la vaina y de un golpe partió la mesa en dos.
" Demonios " Gritó " ¿ Donde está ahora la mesa ? ¿ Aquí ? ¿ En el recuerdo ? ni siquiera podemos describir una simple mesa por completo y aún así, cenutrios, nos atrevemos a decir
" Yo soy "
Envainó respirando profundamente y concluyó " Intentad describir todo lo que sois.
No hay un " Yo soy "
Nada es.

viernes 10 de julio de 2009

LO QUE UNO VE

JONÁS Y LA BALLENA
Acrílico sobre madera-1995




Transformar la materia en energía, lo físico y lo orgánico, en un ámbito de significados evocativos. Una señal se convierte en símbolo cuando la respuesta del observador viene dada por el significado de lo percibido. Así una mera sensación, una vaga tensión somática puede transformarse en emoción. Esto es espíritu.

Vemos lo que somos. La forma en que vemos el mundo refleja nuestro interés en él. El modo de ver el mundo no es objetivo, no depende de una buena o mala percepción: Lo que uno ve para poder ser visto debe significar algo.

domingo 5 de julio de 2009

EL REY DE LOS GATOS

SU MAJESTAD REX POPE PRIMUS, ALIAS SALTARIN
SKETCH-TINTA CHINA SOBRE PÁPEL




El príncipe toscano Titus Palumbo di Capoferro, Tito para los amigos, fue todo un personaje. Rozó los cien años sin haber dado un palo al agua. Con la excepción de sus devaneos en el mundo del automovil en la Europa de entreguerras, probador de bólidos en el circuito de Monza, "galantuomo " y lector ávido de Sade y Casanova, nadie como él ornaba el ojal de sus chaquetas con la flor oportuna. A mi modo de ver sólo cometió un error en su vida. Este error fue providencial para todos nosotros. Impelido, quizá, por el temor a la muerte se permitió un devaneo literario en busca de la inmortalidad. Escribió " Memorias de un hombre que jamás hizo nada "

El volumen describe su vida y amores como ocioso ilustrado. Empezaba con la linea sorprendente " Io sono il mio secreto " que llevo más de una década intentando interiorizar y sentir como mía. La ascensión y caída de un meteoro de la dolce vita en el cielo mudo de los hombres. Cuando le conocí, presentado por mi primer marchante, era un anciano dicharachero. Estábamos en un velador de Recoletos y tras reparar en una primera edición del Lolita de Nabokov, que descansaba sobre la mesa, con un cuadro de Balthus ilustrando la cubierta, acabamos hablando de este pintor que se había autoproclamado monarca del pueblo felino.
" Yo le vi una vez " Dije " Yo otra " Apostilló " Empiece usted " Así que relaté como en un verano suizo en que trabaje en un internado, mientras viajaba en autocar en dirección a Gstaad, cruzando Rossiniere, vi a un viejo estirado ataviado con jersey y foulard supervisando el trabajo de unos hombres que reparaban un cercado. Era el pintor, reconocí su mirada entre sardónica y divertida y esa boca que no era tal sino una cuchillada perfecta de cuya comisura siempre colgaba como pegada un colilla. Allí, mi destino se había cruzado con el de uno de los últimos gurús del arte moderno, un último fetiche a destiempo de un realismo nada convencional, un idealista vestido de clochard, un zorro atrincherado contra las vanguardias.

" Ahora me toca a mí " Dijo Tito tras apurar su gintonic " Yo estuve presente cuando Balthus recibió la medalla imperial de Japón. También estaban allí Chirac y Kohl cediendo protagonismo al augusto anciano. Siguiendo el rígido protocolo, el viejo, inasible, filiforme, se inclinó tres veces. En mitad de un silencio sobrecogedor sus cansados huesos crujieron estrepitosamente. Todos tragamos saliva: Crec, Crec, Crec... Impresionante, egregio el chasquido, muy digno, igual que una de esas imágenes medievales en las que un esqueleto baila la danza de la muerte con el pueblo llano, sus reyes y sus obispos " Cerró los ojos como sonriendo. Tras abrirlos me miró, y haciendo una seña al camarero señalando su vaso vacío dijo " El rey ha muerto ! Viva el rey !!! "

martes 30 de junio de 2009

UNA INVITACIÓN A VER

CUADERNO DE APUNTES
El pintor y su modelo-SKETCH



Supongamos que estamos en mi estudio y yo te invito a tomar un té. Supongamos... Joder, eres una persona con suerte. Sostienes el bol, saboreas el té y bebes un poco más. Parece que te gusta el té verde japonés. Dejas el bol sobre la mesa y continuamos la conversación.

Supongamos ahora que yo te invito a ver tal o cual cuadro. Empiezas a utilizar tu memoria, tus conceptos adquiridos, tu vocabulario, a fin de dar una descripción de tus sensaciones. Dices, por ejemplo: " Es muy hermoso, tiene mucha fuerza " Y aquí yo empiezo a mosquearme. " Me recuerda la obra de los últimos años de X, ese uso del blanco " etc... Y podrías expresar tus sensaciones de otras mil maneras. Pero éstas palabras describen tu experiencia directa del cuadro; no su experiencia en sí misma. Así es, la experiencia directa no distingue que tú eres el el sujeto de la misma y el cuadro es el objeto, no piensas que lo visto sea mejor o peor, o que te recuerde la obra de los últimos años de X. No hay concepto o palabra que encuadre esta experiencia. Una sonrisa, quizá... Cuando tratas de describir una experiencia ya no estás en ella. En la experiencia formas una misma cosa con el cuadro; no hay distinción entre el sujeto y el objeto. El vuelo del vencejo, el salto del gato, piedra,rueda y agua, la mano, nada.... No hay evaluación. No hay discriminación. Esta sensación pura es lo que nos introduce en el seno de la realidad. Y ahora termina con el té y a la calle...

miércoles 24 de junio de 2009

LA MÚSICA DEL COLOR

TENDIENDO PUENTES-6 ( Serie )
Acrílico sobre lienzo-2009



Todos hemos podido experimentar el poder evocativo de la música o simplemente del sonido. Ciertas progresiones, ciertas calidades de sonido, sus combinaciones, provocan en el oyente sensaciones y emociones particulares. Este increíble fenómeno es el resultado de una resonancia afín activada desde el interior por el oyente. Esta resonancia puede también desencadenar emociones mentales con experiencias fuertemente vividas, aun cuando la conexión entre sonido y memoria parezca oscura o desconocida.
Los Vedas nos dicen que todo aquello que se percibe como sonido es SHAKTI, poder divino, pero el Principio Mismo, PARASAHDA, es insonoro. El sonido precede a la forma, y, para ciertas verdades el oído es anterior a la vista. Es más importante saber oír que saber hablar. Al comienzo de nuestra vida, ya en el vientre materno, el oído es sensible a las vibraciones extrauterinas. Al final, instantes antes de morir, también es el oído el que nos mantiene en contacto con la realidad circundante. En medio, el aprendizaje voluntario y fascinante de oír la vida pasar.
El color es una vibración y por lo tanto sonido. Cada obra es una pequeña pieza que el ojo lee y la piel escucha. El corazón ajusta su baile a lo sentido. Así el color rojo corresponde a la nota Do, el naranja es Re, el amarillo es Mi Bemól, el verde es Fa, el azul es Sol, el índigo es La Bemól y en el violeta vibra la nota Si. La pintura es poesia y oración. El pintor con el pincel en la mano toca , muy lentamente, terceras descendentes en una escala menor, va pautando la melodía, la resuelve, la suspende, la resuelve de nuevo. La linea melódica sube, desciende lentamente, un grado después de otro. El tiempo queda como suspendido. No hay ninguna pulsación reconocible. El ritmo es libre, pero las octavas interiores casi pueden sentirse en la oscilación, en la dirección de cada pincelada.


Al pintor le es dado conocer algo del misterio del sonido.

miércoles 17 de junio de 2009

UNA GEISHA JOVEN Y UN DON EVASIVO

CUADERNO DE APUNTES
CASA DE PEONIAS- Tinta y acuarela




Sabi Wabi es la quintaesencia de la estética japonesa. Es la belleza de las cosas imperfectas, cambiantes e incompletas.



Es la belleza de las cosas modestas y humildes.



Es la belleza de las cosas no comunes.



Sabi Wabi desemboca en ese estado metafísico del ser de perfección sin esfuerzo, de dignidad sin jactancia, de elegancia consentida que se llama Shibumi.



Unos amigos que andaban de excursión por Japón, si es que viajar por Japón puede llamarse excursión, me refirieron una de esas historias brillantes del carácter japonés, tan nocturno, tan extraño...Fueron invitados por sus anfitriones de Tokyo a conocer una casa de geishas. Yo, sinceramente, no sé como pudieron aceptar. Con lo bien que podían haber empleado ese tiempo paseando por el parque de Yoyogi o comprando enseres informáticos en el barrio de Shibuya. En fin...La velada se prolongo hasta altas horas de la noche. Las cuerpos y las sonrisas eran jóvenes, la música de una dulzura que ignora la tierra. El cuadro, si podéis imaginarlo, sería como una de esas lacas a la grave manera japonesa: Una sola rama con las hojas casi de oro y menudas cerezas de longuísimo tallo, sobre un oscuro fondo. Cerezas maguchi redondas, brillantes, hermanas de nuestras albariñas, de esas que los franceses llaman bigarreaux. Cerezas como besos. Una joven geisha destacaba por su belleza y modales. Las manos, los ojos, la voz, los movimientos...Al final de la noche vivamente impresionados se dirigieron a la dueña de la casa interesándose por aquella mujer. Su intención era felicitarla. La dueña pareció avergonzarse y en un tono que sonaba a sincera consternación les dijo: " Ah, ustedes deben referirse sin duda a la señorita x. Todavía se hace notar demasiado. Deben disculparla, es tan joven, aún tiene tanto que aprender... Aún no tiene Shibumi "

jueves 11 de junio de 2009

ACERTIJO DE SANGRE Y NIEVE

TENDIENDO PUENTES ( Serie )
Acrílico sobre lienzo-2009



Cegados por el aluvión de imágenes que vemos cada día, es más necesaria que nunca una educación del mirar y el sentir, un ética de lo visual, un afinar el ojo que nos permita una mirada lúcida ante las imágenes que constituyen nuestra realidad y nuestro imaginario ( no menos real por otra parte)
Hace muchos años, cuando eramos más jóvenes, mi amigo Feral, uno de esos maestros que te da la vida, me contó esta historia al calor del carajillo de la taberna alemana de la plaza de Santa Ana :
" Aquella noche había nevado copiosamente. El caballo de Parsifal empezó a trotar suavemente, portando a un aterido caballero . Sus cascos iban dejando una estela sobre la nieve. Perfecta calma. Perfecto silencio. Un cisne cruzó volando el cielo perseguido de cerca por las implacables garras de un halcón. El caballero alzó la celada, tiró de las riendas, con los ojos cubiertos de escarcha escrutó el cielo. El halcón alcanzó al cisne. Herido en el cuello cayó sobre la nevada landa. Parsifal picó espuelas, pero cuando llegó al punto donde el cisne había caído no lo vio. Había remontado el vuelo, herido, y el halcón que no había querido ensañarse había desaparecido.
Sobre la nieve brillaban tres gotas de sangre. Cuando Parsifal vio aquello se apoyó sobre la lanza, absorto, pensativo, ido, la sangre y la nieve le traían a la memoria el color de las mejillas de la amada. Tan ensimismado estaba que de todo se olvidó. La noche volvió a sorprenderle, mudo e inmóvil. "
Y es que después de todo, como decía el divino Oscar: " La naturaleza imita al arte " Esta historia tiene el fulgor. Nos enseña de manera magistral la necesidad de interpretar lo visto desde una mirada intensa, atibiado el sentimiento una vez pasada la primera impresión.
El rojo era el color favorito del sufí Ruabehan asociado a los colores de la majestad y la belleza. Cirlot, en su magistral diccionario de símbolos, lo asocia a la rosa mística y a la caballería espiritual.
La verdad humana, adorada por griegos y romanos, vestía de blanco. La palabra griega LEUKOS significa blanco, feliz, alegre, un sobrenombre del padre Zeus. Los romanos anotaban con tiza los días fastos y con carbón los infaustos. Es emblema de pureza, de sinceridad, de candor. Es el color de la fiesta. En él se ve una promesa de esperanza después de penetrar en las tinieblas.

miércoles 3 de junio de 2009

LOS OJOS DEL GATO

FERAL
Acrilico sobre tabla. 1999



Arashi San en su pintura situaba al hombre en el centro del paisaje.
Siempre atento a sus alumnos, jamás erraba en su puntualidad a la hora de recibirlos ( Diez minutos antes de la hora de la cita, protocolo japonés ) y a la hora de despedirlos, arañando instantes al tiempo. Había un gato por el atelier. Le llamaba Usagi, que quiere decir conejo, emulando así a los paelleros de la albufera valenciana tan propensos al gato por liebre, quizá en un alarde de humor contenido. El gato se paseaba por la estancia, el maestro le miraba y se sonreían con un movimiento rítmico de párpados. " La clase ha acabado " Decía entonces y yo alucinaba... ¿ Como podía saberlo y acertar certeramente ? Un día se lo pregunte...
" El reloj es un invento de los suizos para sacarnos la pasta " dijo socarrón limpiando los pinceles " Cuando era niño aprendí una canción en mi escuela: 6 redonda, 5 y 7 huevo, 4 y 8 caqui, 9 aguja. El gato es imprescindible para mi. Sin él estoy perdido. Me enseñaron a medir el paso del tiempo según el tamaño de las pupilas de los gatos. A las seis las pupilas del gato son enteramente redondas, mientras que a las 5 y a las 7 tienen forma oval. A las 4 y a las 8 se estrechan y toman la forma de un caqui, a las 9 se estrechan aún más hasta el punto de parecer una aguja. Eso es todo"
Me quede clavado en el sitio preguntándome que escuela enseña tales cosas a los niños.

miércoles 27 de mayo de 2009

LA MANERA

El rey y el toro.
Cuaderno de apuntes. Lápiz.

A veces empiezo abocetando. El poema de Gilgamesh me guia. Después llega el momento de cerrar los ojos y sentir el color. Abandono la forma. Respiro con todos los poros. Siento y coloreo lo sentido...




El rey y el toro. ( Work in progress )
Cuaderno de apuntes. Acuarela

El siguiente paso será enfrentarse a la tela. No siempre trabajo así. Sólo es una manera.


Mi trabajo empezó hace cuatro mil años. En doce tablillas de arcilla se narró el poema de Gilgamesh. Después se guardaron en la biblioteca de Asurbanipal. La cifra no es casual, corresponde al desarrollo astrológico de la obra. Canta las hazañas de dos hombres: El rey Gilgamesh y el buen salvaje Enkidu. Los dos héroes se enfrentan, el sol y la sombra, su combate les hermana. Todo está en este libro babilónico, los trabajos de Hércules, el descenso al infierno en la Odisea de Homero, el viaje de Eneas y la Sibila, la canción del Dante.

El rey y la bestia libran a la durmiente humanidad de dioses y monstruos: el gigante Khumbaba, el toro celeste de Innana... Enkidu finalmente muere y Gilgamesh sintiéndose perdido busca devolver la vida a su amigo. Casi lo consigue...Casi.



Hipótesis: El universo en el que vivimos está hecho de espacio y materia, pero no siempre fue así. En otra era estuvo hecho no de materia sino de tiempo. Las coordenadas de nuestro universo son lugares, las de ese universo más antiguo eran momentos. Solsticios, equinocios, saltos de una luna solitaria de casa en casa. Imaginamos que un universo de materia no puede acabar sin más. Un universo hecho de tiempo si puede, y entonces ser sustituido por otro. Un desastre cósmico puede en un instante cambiar la maquinaria del ingenio, un héroe y su hermano matan a un toro y el mundo es rectificado, un pintor se encierra en su estudio a pintar aquel verso. Algo pasa. A oscuras, disimuladamente, un mundo se desvanece y deja paso a otro. Y nadie se entera.

sábado 23 de mayo de 2009

VIVIENDO EL COLOR

TENDIENDO PUENTES 8 ( SERIE )
Acrílico sobre lienzo-2009




Para ser consciente sólo es necesario percatarse del mundo exterior. Mirar. Ver. Afirmar la realidad. Podemos entender como el cerebro humano procesa información; lo que de ninguna manera podemos explicar es de qué manera se tienen experiencias conscientes. Los conductistas del pasado siglo solucionaron la cuestión negando el problema. Siguieron y siguen dormidos, intoxicados, envenenados por la perniciosa dieta de conservantes, acidulantes, pesticidas, cafeína, nicotina y televisión que el solícito papá estado les preparaba. Ocupados en comprar y vender, en apuntalar un futuro que ni siquiera existe.
¿ Cómo la fantasía de colores de LA FLAUTA MÁGICA De Mozart, unas ondas en el aire que llegan a mis tímpanos, la siento de esta increíble manera ? ¿ Cómo la experiencia del color rojo es precisamente así ? Hay algo de inefable- y en cierto modo incomunicable - en la experiencia del color rojo. Yo he intentado explicarle muchas veces, sin éxito, el color rojo al perro de mi vecino. Los impulsos electroquímicos que, procedentes del abierto pecho, viajan por el nervio óptico hasta llegar a mi córtex visual, no tienen color alguno. El rojo es una cualidad creada por la conciencia.

sábado 16 de mayo de 2009

EL COLOR DE LAS ESTRELLAS

ARCO
Toledo
Cuaderno de apuntes- Pluma y acuarela




Hay una estrella inscrita en cada arco. La Pentada. También las encontramos en las huellas de los caballos en la tierra. Las estrellas que mueren son causa directa de las que nacen. Al estallar una nova desplaza masas de materia que se congregan en torno a núcleos receptores de ardientes partículas que no tardaran más que un parpadeo de millones de años luz en ser nuevas estrellas. Aprendí de un lanzador de cuchillos de un circo méxicano que los aztecas creían que las estrellas eran el alimento del sol, que sediento de sangre masticaba astros al amanecer, pero que juguetón y sobrio como un gato nunca se los comía todos.

Los sabios chinos agruparon las estrellas en 28 constelaciones. A su vez la bóveda celeste estaba dividida en cuatro cuadrantes, cada uno de los cuales tenía un regente: El este estaba bajo el dominio del dragón verde; el pájaro bermellón o fénix tenía a su cargo la región sur; el oeste vivía bajo el control del tigre blanco y el norte era regido por el guerrero oscuro, la tortuga.

Para los fineses el origen del mundo fue un enorme huevo de fuego que a causa de un cuesco poético estalló en miles de millones de trozos. Sus restos son las estrellas actuales. Quizá el color del huevo era el del acoiris, que a partir de esa explosión alumbró innumerables tonos y matices para que los niños jueguen.

Es el ponedor de huevos místico, clueca y partera, el Hacedor de Estrellas quién sabe. Consciencia invisible pero capaz de manifestarse en lo gracioso, en el matiz, en el color.

domingo 10 de mayo de 2009

UN DIOS AZUL

FUDO MYO-O
Cuaderno de apuntes. Pluma y acuarela.



Ascendiendo los peldaños que llevan hasta el templo de Naritasan en Narita, cerca de Tokio, el dios Fudo se libera de sus prisión de roca para mirarnos fijamente a los ojos. Testigo mudo del combate entre la rémora y la salamandra es la primera vez que veo a este sujeto místico, tan querido para el escultor Toji, tan bellamente mostrado. Representa la forma airada de Buda. Su carne es azul ( Como la del niño Krishna ) su rostro es fiero, escupe llamas y lleva la espada del conocimiento KEN EN en la mano derecha, y una cuerda con la que inmovilizar a los enemigos de dicho conocimiento liberador en la izquierda. Este Teseo de Cipango es el Bodhisattva de la voluntad, del dominio de sí mismo, de la lucha contra la tentación y del sometimiento de las pasiones. Si hay un pecado, y esto lo sabe bien Fudo, ese es la ignorancia. Una de las últimas veces que vi a mi maestro de pintura Arashi san, este se refirió a esta divinidad y reconoció practicar su arte bajo su advocación: " De esta divinidad se desprende una fuerza que ejerce un poderoso efecto." Dijo." Tengo la seguridad de que la invocación a Fudo me otorga la facultad de pintar obras potentes. Antes de comenzar el acto de pintar así lo hago, y cuando trabajo le ruego que me transforme en él mismo. La divinidad se aposenta en mi cuerpo y la pintura se materializa. Esta creencia me acompaña durante todo el trabajo."
Yo mismo, debo confesar, he sentido en mi interior, en todas partes, muchas veces a Fudo: Al enfrentarme al lienzo, al saludar a la espada en la intimidad del Iai Do, al impartir mis clases, al mirar a la modelo, su blancura de leche y cal, refugio habitado, sabiendo que es preciso conservar, aunque sea con dolor, la esencia del cuerpo a través del gesto, hasta que un orden tan milagroso como indefinible acaba por conformar todo impulso, conjugando sexo y cerebro, mano y no-mente.

Fudo, en los lejanos montes japoneses, debe estar ahora mismo riéndose.

jueves 30 de abril de 2009

ARDE BRUNO ARDE !

Apunte. Estudios sobre el fuego



El humo de la pira asciende. Le abrasa la garganta. Las llamas empiezan a lamer sus piernas. Estamos en el año 1600 y acaba de empezar el fin del mundo.Hace unas horas fue arrastrado de su prisión en el castillo de Sant, Angelo, vestido con el sambenito y montado en un burro de espaldas a la testa. Ha pasado ocho años en las prisiones del santo oficio. La muerte le dará la tan ansiada libertad. La santa madre iglesia exige la muerte del sabio. Las miradas del populacho le han vejado como los insultos. Mientras se abrasa, Giordano Bruno el nolano, abre una de las salas de su interior Palacio de la Memoria. Aquí está su infancia: El sol napolitano sobre las doradas viñas y los viñedos que adornaban el monte Cicala, el sabor de la mangiaguerra, el espeso vino tinto de la región, los pajarillos tocados de leve cresta, las ruinas romanas de atinada geometría. Las llamas suben. El hedor es insoportable.
Bruno se ve a si mismo como un niño de los suburbios de Cicala. Un niño que veía espíritus del bosque en la hayas y los laureles. Recuerda a su padre, Gioan el soldado, y su enorme espadón, pobre como una rata pero altivo y desdeñoso. Recuerda como le enseñó a moverse por el monte alto, como le hizo subir y desafiar al viejo Vesuvio, con sus fumarolas, desnudo y desolado, temible. Transformada su percepción por la excitación de la aventura, a sus ojos el viejo volcán era tan fértil como las laderas, sus uvas tan dulces como las de Nola. Bruno recuerda que en su juicio fue entonces cuando reparó en que la vista puede ser engañosa, alterada por las sinceras visiones del corazón de un niño. En realidad había descubierto algo mucho más importante para el desarrollo de su pensamiento posterior: había descubierto la Relatividad. Lanzó una última mirada llena de compasión y agradecimiento a las llamas.

domingo 26 de abril de 2009

TODO ES LUZ

VENTANA
Esbozo. Tinta y acuarela.




Cuando una partícula se encuentra con su antipartícula para crear luz pura, los fotones que las forman huyen de sus respectivas individualidades. Se anulan en el contacto, se recomponen y ya no habrán de separarse jamás aunque la distancia a la que se encuentren la una de la otra sea infinita. Tal es el poder del roce.
En la Cábala se llama " Shimesh " a la cópula mientras que
" Shamesh " es el sol. ¿ Nos indica esto que el sol está presente en lo más intimo del abrazo ?
El hombre fecunda a la mujer, el sol al mundo, lo eterno al tiempo. Sólo queda la luz.
Entonces, quizá, la verdadera sabiduría sea solar, heliocéntrica. Una vez adquirida lo blanco se torna negro y lo negro blanco. El poeta, el enamorado y el místico devienen espuma cuántica. Se iluminan y descubren en su cerebro todos los demás puntos del universo mismo. En sus corazones halla soporte cada planeta del más lejano sistema, cada estrella cuando fulgura.

miércoles 22 de abril de 2009

UN ANDAMIO PROVIDENCIAL

TENDIENDO PUENTES 4 ( Serie )
Acrílico sobre lienzo




Una de las pinturas más extraordinaria de las que tenga noticia está en Venecia. Se trata de una pintura barroca, atribuida a un tal Fumiani, que está en la iglesia de San Pantalón. No se si el nombre de esta iglesia alude a un santo parte de la leyenda áurea o se refiere al viejo panzudo cascarrabias, Pantalone, personaje de la Comedia del Arte, que sin duda se merecería ser elevado a los altares. De Fumiani no he podido encontrar dato alguno.
La obra está ejecutada en un cielorraso, en perspectiva anamórfica. No posee la elegancia de las pinturas de un Tiepolo, tiene un claroscuro alucinante, figuras sólidamente alumbradas, pilares, tronos, tramos de escalera, trípodes y un humo de los incensarios tan real que puede olerse. Lo más sorprendente de todo es que, si se exceptúa una legión de ángeles en el centro, no hay a la vista ningún elemento de significado religioso: ni Virgen, ni Cristo, ni Padre barbado, ni palomas, ni aureolas, ni cruces, ni hostias, nada...Sólo vacío. Un hermoso vacío hacia el que la vista fluye y se embelesa. Los ángeles ascienden no hacia una divinidad sino hacia un hermoso blanco. ¿ Seria posible que Fumiani, en una revelación epifánica, hubiese intuido el vacío, no como la temible nada cartesiana sino como lo pleno no manifestado y lo hubiese plamasdo así, bellamente desnudo, como si fuese un pintor chino de la dinastía Song ? ¿ En pleno Barroco ?
Me temo que la explicación es mucho más prosaica. Un sacristán que vio mi interés se dirigió a mi y me contó que el pintor no había podido acabar la obra debido a un desafortunado accidente.
Ántes de terminarla se había caído del andamio, perdiendo la vida...
El azar y Fumiani. El arte. La iglesia muda. El andamio providencial.